un blog para todos aquellos dípteros que aun se encuentran en fase pupa

25 jun. 2010

Time won't wait for you


Un día, una mujer de unos 40 años, sentada en su cocina, hacía repaso mental de los últimos 37, o dicho de otro modo, de todos los años desde que la memoria empezó a ser en ella. Tenía una copa de vino en la mano derecha, pero no bebía. Simplemente lo sostenía, absorta en sus pensamientos.


Echaba la vista atrás, con miedo pero con curiosidad, cual mujer de Lot...


Y reflexionando se dio cuenta de que, entre los miles de errores que, como estúpida humana, había cometido, el más frustrante era, sin duda, haber perdido su tiempo...




Perder el tiempo es algo bastante relativo.

Hay personas que justifican este hecho diciendo que el tiempo no se pierde, se emplea en otras cosas. Razonamiento que respeto, pero no comparto.

A mi me suena a autoconsuelo...

Claro que se pierde el tiempo. Se pierden minutos, se pierden días enteros, e incluso años de una vida. Y eso, señores, es la mayor pérdida que puede existir en una vida humana (o animal, que al fin y al cabo viene a ser lo mismo).

El tiempo es lo único que se nos agota. Lo único (realmente importante).

Pero no desesperemos. Que se agote no tiene que conducir a la precipitación.Sin prisa pero sin pausa, como dicen las abuelas.

Hay que pensar, reflexionar sobre los actos de uno mismo, para que el margen de error disminuya.

Quizá perder el tiempo pueda ser algo circunstancial, pero no malgastarlo. Supongo que radica ahí la diferencia.

En ocasiones malgastamos o hemos malgastado nuestro tiempo en cosas banales, en sitios que nos desagradan, con personas ficticias que no son más que una imagen de alguien que no son ellos...

Vivimos en la sociedad del me gustas por lo que tienes, del te admiro por lo que haces, la sociedad del te quiero por lo que me das...

¡Así nos va!

En fin...


1 comentario:

sil nieto dijo...

Me encanta.